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Qué hacer ante una quemadura doméstica

Qué hacer ante una quemadura doméstica

La estufa  se ha quedado encendida, el aceite que salta al freír el pescado, el agua demasiado caliente de un baño que prometía ser placentero… Haga memoria, ¿cuántas veces se ha quemado en casa tras un pequeño descuido? ¿Muchas más que en cualquier otro sitio? Según los especialistas, el 60% de las quemaduras que se atienden en los hospitales se producen en el hogar. Muchos de estos accidentes domésticos no tienen mayor importancia, sin embargo, algunos pueden acarrear importantes consecuencias para la salud, por lo que hay que saber cómo actuar.

    • Quemaduras domésticas más comunes

El baño y la cocina son los lugares donde más accidentes se producen, ya que es allí donde se concentran riesgos potenciales, como fuentes de frío y calor, aparatos eléctricos y sustancias químicas corrosivas.

    • Qué hay que hacer de forma inmediata

Ya se trate de una quemadura térmica, eléctrica o química, lo primero es interrumpir el contacto entre el agente causante y el organismo. A continuación, se recomienda aplicar abundante agua fresca sobre la zona afectada “ya que esto permite retirar los restos del agente causante, disminuye la inflamación y alivia el dolor.

Si la lesión es leve, puede aplicarse un antiséptico para reducir el riesgo de infecciones. Eso sí, hay que hacerlo unas horas después del accidente, cuando se haya reducido la inflamación y el dolor.

    • Cuándo hay que acudir al médico

En general, las quemaduras extensas deben ser siempre atendidas en un hospital. “Cuando hay más de un 10% de la superficie de la piel afectada de forma considerable es necesario acudir “. Se recomienda pedir ayuda médica cuando las quemaduras se han producido por electricidad o tras haber ingerido sustancias corrosivas y si durante el accidente se han respirado humos.

Lo mismo ocurre en el caso de que hayan resultado afectadas la cara, genitales, pies o manos de la persona y siempre que el afectado padezca alguna enfermedad crónica grave, como una cardiopatía o un trastorno respiratorio.

En todos estos casos, es recomendable cubrir la zona quemada con paños mojados y trasladar al afectado al hospital lo más rápidamente posible.

    • Ojo con las imprudencias

Hay determinadas situaciones que aumentan el riesgo de quemaduras. Por ejemplo, utilizar aparatos eléctricos en malas condiciones, almacenar productos tóxicos de limpieza en botellas destinas a bebidas, o abrir una olla exprés de forma brusca aumenta las posibilidades de terminar con una lesión.

“En el caso de los bebés, es fundamental comprobar la temperatura del agua del baño y de la comida que va a proporcionárseles porque hay riesgos importantes de quemaduras”

    • Mitos

Numerosos ‘trucos’ caseros prometen curas milagrosas para las quemaduras, pero los expertos advierten de que, en numerosas ocasiones, los riesgos de estos productos ‘milagro’ superan con mucho a sus riesgos y sólo sirve para abrasar aún más la zona alterada y aumentar la profundidad de la lesión y lo único que consigue a medio plazo es “irritar la zona”. Agua, agua y agua, eso es lo mejor que puede aplicarse en los primeros momentos y asistir a tu medico.